martes, 20 de enero de 2015

RELATO "QUIERO SER ETERNAMENTE BELLA"

QUIERO SER ETERNAMENTE BELLA"

Era hermosa. Muy hermosa, y lo sabía. Causaba el deseo y la necesidad entre hombre y mujeres por igual. No había ser humano que no pudiera caer rendido a sus pies. Como un Dorian Gray moderno, se había entregado a todos los vicios y placeres que una mente pudiera imaginar, llegando a inventar algunos nuevos en el camino.

Pero en el camino también habían quedado sembrados los despojos de su ambición ilimitada, de su ansia de poder insatisfecha, de su sed inconsumible.


Por eso, se sorprendió cuando abrió un correo desconocido en el que había un enlace con una noticia y el texto la golpeó sorpresivamente.

Era su propia esquela.

Marginalmente, aparecía una noticia en la que se mencionaba que su cuerpo sin vida había aparecido en un sucio callejón sin rostro y que sólo la aparición de su DNI incrustado en su vagina y una prueba de ADN habían podido confirmar su verdadera identidad.

Casi se emocionó.

Sintió un estremecimiento.

Por fin volvía a sentir algo.

Era un desafío que le planteaba la vida. El desafío definitivo.

Escribió una réplica en su ordenador:
"Te espero esta noche a las nueve en la terraza de mi ático para cenar. Espero que seas capaz de sorprenderme con tu entrada, porque no pienso dar orden de que te abran la puerta".

Y se sentó a esperar a que fueran las nueve de la noche.

La noche se cernió sobre la ciudad como una manta de fuego que dio paso a una oscuridad salpicada de luces que se movían inquietas como luciérnagas a sus pies. Fumaba plácidamente un cigarrillo y se deleitaba de cuando en cuando paladeando lentamente un sorbo de oscuro vino.

Falta una copa dijo una voz profunda de timbre musical. La mía.

Se dio la vuelta sobresaltada con el corazón latiéndole con impetuosa furia en el pecho. No podía ser. Le había dicho al conserje que no quería recibir visitas aquella noche, tenía puesta la alarma en toda la casa. No había más puntos de acceso en el inmueble.


¿Preparada para encontrarte con tu destino? le dijo él, con una dulce sonrisa en los labios.


No estoy preparada gimió.


Ya no tienes más tiempo. El Hades te reclama, y yo soy su mensajero. No puedo regresar sin tu alma a los infiernos y mostrarme ante mi amo sin nada que ofrendarle.

Sus ojos demoníacos parecían estar robándole el alma.


Por favor, quiero ser eternamente bella suplicó.


Descuida prometió su asesino tocándole el rostro con un dedo, lo serás.

Y apretó el dedo contra su faz hasta que le salió por su nuca.





© Copyright 2015 Javier LOBO. Todos los derechos reservados.

5 comentarios:

  1. Un inesperado final, me ha sobrecogido y ala mismo tiempo me ha encantado

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  2. Inquietante, buen relato.

    Un saludo

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  3. Un relato inquietante con un final extremadamente macabro. Me ha gustado. Saludos.

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  4. Final inesperado, me parece muy chulo. Saludos.

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